miércoles, 12 de marzo de 2014
La motivación de mis alumnos/as.
Hola a todos/as:
En un principio únicamente iba a subir los Powerpoints que he realizado para llevar a cabo este maravilloso proyecto denominado "Escuela de Emprendedores", pero al enfrentarme a este artículo he decidido hablar de otros temas, quizá no tan "académicos", pero puede que más interesantes, voy a escribir sobre la motivación que ha levantado en mi alumnado este proyecto, sobre las dificultades que me voy encontrando y sobretodo mencionar la cara de felicidad que veo en mis chicos/as cada vez que entro en la clase para hablar de nuestra empresa.
La primera sesión que llevé a cabo fue un poco rara, tanto para mis alumnos/as como para mi, puesto que estaba hablando con unos niños/as sobre cosas "de mayores", conversábamos sobre la situación de la economía, sobre qué son los impuestos, de dónde salen... y por fin qué es una empresa y que conlleva crear una empresa, llegando a la conclusión de que un negocio no solo nos reporta un beneficio económico, sino que también hacemos una aportación social a partir del pago de nuestros "impuestos".
La segunda sesión fue maravillosa, estudiamos nuestro entorno, conversamos sobre los pros y contras de nuestro pueblo y por fin seleccionamos tres proyectos para nuestra futura empresa (cine escolar, senderismo rural y ecofinca). Todos estaban supermotivados, aportaban muchísimas ideas, tenían ganas de trabajar y de contribuir para que esto vaya a más y por supuesto continuamos.
En la tercera y última actuación los alumnos/as estaban deseosos de seleccionar nuestra empresa, discutimos con respeto sobre las tres opciones que habíamos elegido, estudiamos con detenimiento los pros y contras de cada proyecto y por fin elegimos el Cine escolar como el más "viable". Una vez seleccionamos el Cine, pensamos un nombre para él y será "Cinépolis". Sé que aún nos queda muchísimo trabajo, pero merece la pena, es increíble todo lo que unos niños/as pueden aportar, las cosas que tienen que decir, la capacidad que tienen de mirar todo con los ojos de la ilusión, en estos momentos, y en mucho otros claro jajaja, es cuando me siento orgulloso de ser docente y dedicarme a lo que realmente me gusta... La educación.
